Publicado el Deja un comentario

EL ANPAN. BOLLO TRADICIONAL JAPONÉS

EL ANPAN. BOLLO TRADICIONAL JAPONÉS

En pleno corazón del barrio de Ginza se encuentra el establecimiento Kimuraya, famoso por los bollos tradicionales japoneses. Los anpan son unos dulces elaborados a base de levadura de arroz, la misma que se emplea para la elaboración del sake, y con un relleno de una pasta de judías rojas azucaradas llamada azuki.

El azuki se emplea mucho en la repostería japonesa y existen multitud de dulces, helados, etc. que usan esta pasta como ingrediente especial de todo tipo de pasteles, aperitivos o helados, 
El anpan es una invención de Yasubei Kimura, que en el año 1875 abrió su tienda en Ginza y goza de una extraordinaria popularidad desde entonces. Se dice que su producto se hizo famoso gracias a un regalo que le hicieron al emperador en esa época y, al quedar prendado de su sabor, encargó que le enviasen diariamente un suministro de anpan. Los japoneses, al conocer que el emperador consumía este producto, se interesaron por él y su demanda se extendió rápidamente.

El establecimiento de Kimuraya es un edificio completo: La planta baja es de venta al público de anpan, la segunda planta es un café, la tercera y cuarta planta constituyen un restaurante y la séptima y octava plantas son las instalaciones de fabricación. de sus productos.
El establecimiento y sus productos han evolucionado y la oferta ahora es de lo más variada: Se ofrecen panecillos, galletas, sandwiches, bollos rellenos, pan tradicional, así como el tradicional anpan que ya no sólo está relleno de judías rojas azucaradas sino también de pasta de castañas, queso, calabaza, higos, etc.

La presentación de los productos es exquisita. En cada mostrador se exhibe una réplica de un anpan cortado por la mitad para que se pueda apreciar el relleno en cada variedad del bollo.
Entre los artículos más originales se puede encontrar pan de espinacas, de maíz, de melón, calabaza, bollos rellenos de brócoli, tomate y beicon, etc.
También destacan los panes con formas originales, como el bollo con forma de cara de oso, con forma de cangrejo, pulpo o tortuga que hacen las delicias de los más pequeños.
En la segunda planta se encuentra el café donde se puede degustar tranquilamente algunos menús combinados de café o té junto a una variedad surtida de sandwiches. En el restaurante, aunque no se sirven menús a base de pan, también exhibe platos muy apetitiosos.
En general, en todo el edificio, se puede apreciar que se trata de un negocio evolucionado que se ha ido haciendo más y más sofisticado con el paso de los años hasta alcanzar el grado de exquisitez con el que se exhiben sus productos en la actualidad.

El despacho de panes funciona como autoservicio. Me decidí a probar algunos productos: entre ellos el tradicional anpan sakura, elaborado con judías rojas y con pétalos de la flor del cerezo. Este se dice que fue el bollo que encandiló al emperador en el picnic que hizo para apreciar la floración de los cerezos en el año 1874 y que desató la gran popularidad del anpan.
El pan es una verdadera delicia. Se puede notar que ha sido elaborado delicada y cuidadosamente para que adquiera una textura homogénea y, a la vez, esponjosa. Es totalmente diferente de los bollos industriales enriquecidos con potenciadores del sabor, edulcorantes y conservantes. Los productos tienen una frescura singular, ya que se elaboran en las mismas instalaciones.
Este producto de tan larga e interesante trayectoria y que constituye un símbolo de la gastronomía y tradición japonesa, merece la pena ser degustado por el visitante extranjero.
Si con pan y vino se anda el camino, como reza el refrán popular español; en el recorrido por Japón, es éste el pan que, sin ninguna duda, debería acompañarnos en nuestro viaje.

TOKYO×DESCUBRIMIENTO Título especial “¡Tokio es el Núm. 1!”

Deja un comentario